Volar es un privilegio que se le concede a algunos seres afortunados, los humanos no tenemos ese don por naturaleza, en cambio tenemos la imaginación, que bien usada nos permite ser libres bajo cualquier adversidad si la usamos bien. En ese sentido, volar a veces va acompañado de una evolución.

Volar solo es disfrutar de tu viaje, observar las cosas desde lejos, relativizarlas, equivocarse, acertar, coger manías, vicios y conocerse a uno mismo. Volar en sincronización con otros voladores, es multiplicar esa experiencia, aprender y aportar, crecer a gran velocidad, detectar defectos propios para reducirlos, conocer mejor el entorno, encontrar nuevas metas, no parar de pensar, y mucho más.

Ahora ya no quiero dejar de volar. Doy gracias por haber comenzado este viaje, a quien acompaño, a todos los que se van sumando a la bandada y a los que se sumarán.n1154636181_18564_4310

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